miércoles, 23 de noviembre de 2011

SUPERAR LA CRISIS, capítulo 1329.

(capítulo 1329)

Vertebrar el espacio es posible y conveniente en época de crisis en Galicia. Hay un vasto territorio de aldeas abandonadas y casas habitables con haciendas cultivables esperando a tomar el testigo de situaciones de desahucio y nulas expectativas de empleo en las aglomeraciones urbanas y villas satélite. De hecho algo se está moviendo si reparamos en que en lo que eran residencias de reposo se están sustituyendo los geranios y las siemprevivas por repollos, tomateras y zanahorias.
A Zapatero se le considera el responsable del hundimiento de la nave del Estado y ¡qué fácil resulta trasladar la autoría de todos los males que nos acechan a un agente exógeno! Pero ¿cuánto no habrá de culpa en el común de las gentes que, durante estas décadas postfranquistas han sido o hemos sido cautivadas por el hedonismo a ultranza y la preponderancia absoluta de los derechos eclipsando cualquier deber?. La publicidad ha trabajado este valor: “vd. tiene derecho a la línea ADSL en su casa”, “vd. tiene derecho a unas vacaciones en el “Spa Costa Parda”.
Mientras en España cultivábamos la idea de pertenecer a la vanguardia del mundo las economías emergentes, cimentadas sobre una clase de trabajadores obnubilada por el derecho nuevo a acceder a la propiedad privada –una radio, una nevera, un pedazo de tierra que cultivar-, crecía a ritmos de vértigo y exportaba productos a precios sin competencia. A Alemania o Austria poco le podía importar eso; al contrario, cuanto más trabajen los chinos más cobran los países punteros en la gestión de patentes. Pero desde la piel de Toro sólo hemos mercantilizado los productos agrícolas y los servicios turísticos. Nuestras patentes estrella siguen siendo el botijo y la alpargata, porque los científicos trabajan en EE.UU., U.K. y Centroeuropa.
En este contexto y una vez que las viviendas empezaron a valer menos que la prenda hipotecaria, mantener las prestaciones sociales como ha hecho el Gobierno del Partido Socialista tiene un enorme valor y denuncia una forma de entender la política como el arte de redistribuir la riqueza. Sólo le ha faltado, como a Italia, Francia o los mismos USA, la aplicación valiente de una medida arriesgada: fuerte imposición o gravamen sobre las fortunas. Y si nadie quiere ponerle el cascabel al gato es por el miedo de deslocalización de los ricos. Pero ahora tocaba sí o sí si los socialistas hubieran mantenido el poder –esto está escrito antes de que acabe el escrutinio-. Con el nuevo panorama, la derecha optará siempre por los recortes en prestaciones sociales a las clases media y baja antes que por los impuestos a los ricos. De este modo remontar la crisis será una cuestión de muy largo plazo, pues el poder adquisitivo de la mayoría de la sociedad estará aún más acogotado por la reducción de los salarios y por la necesidad de atender, después de pagar los impuestos, la asistencia a según que prestaciones sociales a cargo de su ya maltrecho bolsillo.
La cultura de este país que es España está muy lejos de contemplar el reparto del trabajo entre más personas a base de reducir jornadas y salarios, tal cual ha sucedido en Alemania, que con la crisis consiguió mediante la implementación de medidas en esa orientación reducir el paro del 8.5% al 6,5%. Además los programas de educación social y para la salud individual y colectiva de los nibelungos contemplan orientación por especialistas para comer mejor con menos gasto y mayor sostenibilidad, un buen manejo de las prescripciones medicamentosas e incentivos frente a gravámenes respecto del consumo de alcohol y tabaco.
Los políticos tienen que proponer ideas distintas a las del siglo XIX, que ya no valen en este entorno tan cambiante. Es un lujo pagar los sueldos de diputados y senadores que en toda una legislatura no han propuesto ni una sola idea para mejorar nuestras reglas de juego. Es muy pobre hablar de dinamitar la ley de la dependencia mientras se construyen aeropuertos sin uso, se premia a los autores con puestos de a ochenta mil euros al año por no hacer nada, se mantienen unidades administrativas municipales, con todo su aparato funcionarial, para poblaciones atomizadas, se persiste en la coexistencia de tropecientos campus universitarios infradotados y dispersos en lugar de concentrar medios en cada autonomía y disponer de una residencia universitaria que democratice el acceso a los estudios superiores. ¿Qué sentido tiene duplicar funciones administrativas? De cada cien euros las Diputaciones Provinciales destinan sesenta y ocho a costes administrativos. Estos entes tenían sentido como órganos de compensación intermunicipal antes de la existencia de los Gobiernos Autonómicos y la Federación de Municipios, además de entes comarcales que velan por el desarrollo en equilibrio espacial y por razones de interés productivo. Para que están las Juntas, los Gobiernos Autonómicos si no para redistribuir la riqueza proveniente de los impuestos y arbritrar todo tipo de dotaciones.
Lo mismo se puede decir del Senado. La Cámara Baja puede y debe ser autosuficiente para promover el debate y la legislación subsiguiente que ha de motorizar el progreso. Las rémoras del pasado sólo son eso, pretextos para colocar bien a iguales en un ejercicio de enriquecimiento endogámico que en este contexto sólo consigue empobrecer a la sociedad.

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viernes, 18 de noviembre de 2011

SUPERAR LA CRISIS

Capítulo 1328

En estos días se debate sobre la conveniencia de que sean políticos los que gobiernen o, por el contrario, tecnócratas sin presunta rémora ideológica. Y yo afirmo que en todo caso lo que resulta primordial es que se trate de emprendedores: personas formadas en la gestión de recursos humanos y materiales y hechas a si mismas en la toma de decisiones que contemplan situaciones de riesgo. Los “pecados” de la gestión directiva de todos los Presidentes de Gobierno y staffs directivos ministeriales se resumen en uno: su pasado como registradores de la propiedad, notarios, inspectores de trabajo... personas brillantes en la acumulación de conocimientos que les llevaban a aprobar las oposiciones en puestos de privilegio pero con experiencia nula como empresarios. Cualquier firma comercial resistiría durante poco tiempo su presencia al mando con planes operativos fundamentados en deseos y en juramentos de hacer las cosas como Dios manda, sin entrar en mayores profundidades. Los que después de dejar el poder han recalado en empresas privadas lo han hecho a cambio de favores y de posicionamientos alineados, pero todos se limitan a cobrar porque en su mayoría su implicación en la gestión empresarial sería un cáncer.
Por tanto España y Europa necesitan de gestores para superar una crisis económica provocada por una crisis de modelo y detonada por la alimentación especuladora de las Grandes Agencias de valoración que trabajan con sus dictámenes para sus grandes clientes –el dinero no para nunca- y también para favorecer la economía de unos Estados Unidos de América que viven por encima de sus posibilidades como ninguna otra nación sabiendo que la Reserva Federal tiene una máquina de fabricar billetes lista para los momentos difíciles sin necesidad de respaldo de oro. Unas agencias que calificaban la solvencia de Lehman Brothers con AAA el día anterior a la explosión de la crisis y que, sin embargo, ponen en solfa la capacidad de pago de España que tiene una deuda pública casi tres veces menor que la estadounidense.
Dado que ni los EE.UU., ni sus primos en Europa, ni las economías emergentes tienen interés por caminar a un escenario mundial con la misma moneda y las mismas reglas de juego, llegó la hora de darle al fabriquen de billetes en Bruselas e inyectar desde el Banco Central las economías amenazadas por el tiburones comprando bonos con intereses superreducidos. Al mismo tiempo, legislar para que la Bolsa no sea una cueva de ladrones, prohibiendo indefinidamente invertir apostando a que un valor va a bajar su cotización para frenar las operaciones a corto que buscan ganancias con el hundimiento de un valor.
La huella de la joven democracia USA es alargada. Obama da tirones de orejas a Europa para que ataje sus problemas con la deuda. No quiere que Wall Street se vea salpicada. Pero no es el más autorizado moralmente para exportar modelos. A pesar de su máquina de hacer dinero allí hay cuarenta millones de ciudadanos bajo el umbral de la pobreza y dependiendo de la caridad para comer y para que un médico les atienda. A lo largo de la historia vaqueros dirigentes con sus caballos revivieron escenas del viejo Oeste pistolerista alimentando golpes de Estado en medio mundo para instalar a gobiernos amigos, declararon guerras para tomar por la fuerza recursos gasísticos y petroleros, imprimieron billetes para subvencionar a sus productores al tiempo que arancelaban a Hispanoamérica para obligarla a malvender o morir... y se coaligaron con Londres para nutrir a una oligarquía que quiere vivir sin trabajar. Entre los senadores estadounidenses no hubo uno solo que se dignara a defender la causa de la minoría negra que fue borrada del censo de electores de Florida para que ganara Bush. Sólo un hijo de los quinientos y pico senadores se alistó en un ejército formado por jóvenes de familias desesperadas por el paro prolongado. En ese contexto de crisis aguda para tantos americanos un ciento de ricos archimillonarios piden que se les cobren más impuestos, con la negativa de los republicanos de por medio.
Bien, eso es lo que precisa también Europa: impuestos sobre las grandes fortunas, que pagan menos a través de ese invento de las SICAV que un asalariado medio. Y acabar con los blindajes en grandes empresas y bancos, sostenidos aun cuando hayan tenido que ser ayudadas con el dinero de los contribuyentes para salvar los puestos de trabajo después de una gestión nefasta y en connivencia con la falta de labor inspectiva o el silencio de los órganos reguladores y del Banco de España.

(Continuará en el capítulo 1329)


Premios 20Blogs

viernes, 8 de julio de 2011

LOS LAMENTOS PEDIGÜEÑOS DE ESPERANZA AGUIRRE

O sobre el trato diferencial a CC.AA. y Ayuntamientos

La Sra. Aguirre dice que no tiene un puto duro -palabras textuales- para invertir en la Comunidad de Madrid, la locomotora de la economía española según sus propias estimaciones. Lo cierto es que con una recaudación formidable fruto de un esquema centralista de las grandes empresas con la actividad productiva en la periferia y también de un modelo de asentamiento en concentración, el panorama potencial apuntaría a una capacidad de financiación preparada incluso para los períodos de crisis más agudos. Pero las rivalidades políticas, la cosa pública entendida como pretexto para la lucha por el poder y la deslealtad institucional en medio de un escenario de nulas sinergias entre Comunidad Autónoma y Ayuntamiento, todo ello ha llevado a la Sra. Aguirre a construir puentes allí donde no hay río, como hizo Fabra con el aeropuerto de Castellón, inédito y dedicado a pista de juegos recreativos los días festivos.
Aguirre y Gallardón se pasan por el arco del triunfo las directivas sobre porcentajes máximos de endeudamiento y recortan gastos sociales antes que posponer grandes obras, que no por precisas dejan de ser aplazables. Una operación para extirpar un cáncer no lo es, como tampoco lo son las ayudas a la dependencia o a la escolarización universal en todas las etapas educativas, también en la 0-3. Pero Aguirre y Gallardón cuentan con los votos de la población que no sufre la exclusión social.
Mientras CC.AA. y grandes ayuntamientos ponen en peligro a la caja común del Estado, a los ayuntamientos pequeños se les transfiere apenas el 50% del coste en servicios que soportan y, en muchos casos, bastante menos de lo que les correspondería por capacidad recaudatoria y generadora de ingresos. En esta España pagan justos por pecadores, y asistimos a la paradoja de ayuntamientos que hacen los deberes con su economía doméstica y sin embargo ven cortado el grifo de la financiación mientras los Madriles y las Valaencias consiguen moratorias en virtud de su peso político. Y aun encima tenemos que aguantar el diagnóstico de la chulapa: “No tenemos ni un puto duro”. Con razón ya se había lamentado la tal Esperanza de que con los tres mil quinientos euros mensuales netos que cobraba -dietas aparte- no llegaba a fin de mes. Por eso de marido acudió en ayuda de la economía familiar, solidario, a partir de una decisión de Aznar de variar el traxado del AVE que trajo consigo la recalificación para unos cientos de hectáreas de la familia Aguirre, que pasaron de eriales aislados, en tierra de nadie, a ser terrenos edificables en zona estratégica.